Antílope Gran Kudú

Un bello herbívoro africano

Peso Cria

12kg

Peso Adulto

320kg

Estado de conservación

Preocupación menor

Las poblaciones de estos animales son clasificadas en la categoría Preocupación Menor (LC) por la UICN.  Es decir que sus poblaciones hoy se encuentran estables, sin embargo, la destrucción del hábitat y la caza sin control pueden modificar esta clasificación.

Altura

1,50 m

Longitud

2,20 m

El antílope Gran Kudú tiene una longitud de cabeza y tronco de 195–220cm. y una altura hasta la cruz de 135–150 cm.

Mamiferos

El Gran Kudú es un antílope ramoneador, alimentándose de hojas de gran variedad  de árboles y arbustos. Sólo durante la estación de lluvias se alimenta de pequeñas cantidades de hierbas. Las semillas secas de acacia caídas forman parte de su dieta durante todo el año, aunque a veces las toman directamente de los árboles.

 

Durante la estación seca obtienen la mayor parte del agua de los jugosos melones salvajes.

 

 
Clasificación taxonómica
  • Reino Animalia
  • phylum Chordata
  • subphylum Vertebrata
  • Clase Mammalia
  • Familia Bovidae
  • Género Tragelaphus
  • Especie Tragelaphus strepsiceros

Información general

Los antílopes Gran Kudú se los puede encontrar en el centro este de África, tanto en el Chad como en Sudan, el macizo etiópico, la estepa arbustiva y el miombo, aunque su distribución más típica es el parque Kruger.
El antílope Gran Kudú tiene una longitud de cabeza y tronco de 195–220cm. y una altura hasta la cruz de 135–150 cm. Estos animales pueden llegar a pesar entre 220 a 320kg. Posee su cuerpo cubierto de pelos de color beige y el lomo con rayas blancas al igual que sus costados. Tanto en la cabeza como en sus patas posee manchas blancas. En su cabeza, podemos observar cuernos largos y espiralados, los cuales pueden medir 1.25m de largo. En algunos casos se ha registrado una longitud record de 1.80m de largo. En esta especie de antílope, solo los machos poseen cuernos. 
El Gran Kudú es un antílope ramoneador, alimentándose de hojas de gran variedad  de árboles y arbustos. Sólo durante la estación de lluvias se alimenta de pequeñas cantidades de hierbas. Las semillas secas de acacia caídas forman parte de su dieta durante todo el año, aunque a veces las toman directamente de los árboles. Durante la estación seca obtienen la mayor parte del agua de los jugosos melones salvajes.
Como todos los antílopes de bosque, el Gran Kudú no es especialista en la carrera. El más leve ruido lo inmoviliza en la postura en que se encontraba tratando de pasar desapercibido. Pero  cuando el peligro sigue acercándose, se desliza furtivamente entre los árboles de los bosques cercanos. El rayado de su lomo, de sus costados y las manchas blancas de la cara y patas le permite camuflarse en su entorno para protegerse de sus predadores naturales. Pero esta coloración pierde eficacia cuando el animal se mueve. Los mayores rebaños de antílopes Gran Kudú están formados por una docena de individuos, integrados por machos y hembras con sus crías y dirigidos por un macho dominante. Si bien frecuentemente se los observa en rebaños, también pueden encontrarse individuos solitarios. Dentro de los rebaños suelen tener lugar muy pocas peleas, aunque a veces dos machos se enfrentan, entrelazando sus cuernos. Las hembras, pese a que no poseen cuernos, también luchan entre sí y llegan algunas veces a atacar a los machos sin que éstos respondan al ataque más que con una actitud amenazadora.
Según se trate de poblaciones que vivan al norte o al sur del Ecuador, la reproducción alcanza su máximo al principio o a fin de año, aunque en cualquier mes puede verse un macho apoyando su cabeza en el lomo de la hembra, postura que precede a la cópula. La cría nace al cabo de unos 7- 8 meses aproximadamente y su nacimiento coincide con el momento en que la hierba es más alta, entre Abril y Mayo. Esto resulta extremadamente útil al recién nacido ya que puede permanecer oculto entre la hierba, bien protegido. Las hembras pueden dar a luz a una cría, la cual puede llegar a pesar 12kg. aproximadamente. Las crías son sexualmente maduras a partir de los 2 años de edad.
Las poblaciones de estos animales son clasificadas en la categoría Preocupación Menor (LC) por la UICN.  Es decir que sus poblaciones hoy se encuentran estables, sin embargo, la destrucción del hábitat y la caza sin control pueden modificar esta clasificación.

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